
Desde hace algún tiempo sabemos que el mercado automotriz estadounidense esta en crisis y que todas sus marcas, como General Motors, se están sujetando a restructuraciones y nuevas campañas para poder mantenerse a flote.
Y entre una de ellas era la venta de Hummer a una empresa China, trato que se había cerrado unos meses pero que hoy conocemos que nunca se llevo a cabo, por lo que los Hummer ya no serán más producidos.
Por lo que ahora el símbolo de la excentricidad automotriz va a desaparecer y junto a ella el gasto descomunal de combustible y gasto sin sentido, aunque quien sabe a lo mejor un jeque árabe o un multimillonario ruso decida revivirla, cosa que veo muy improbable.


Según los estándares ambientales internacionales, cada vez es necesario reducir la cantidad de emisiones de gases contaminantes, por ende todo tipo de vehicu** que consuma grandes cantidades de combustible tiende a desaparecer del mercado; el Hammer, así como otros vehícu**s son los símbolos de bonanza de algunos paises desarrolados, pero son incongruentes con la realidad global, asi que exteriormente puede ser un modelo extravagante, pero ambientalmente es ineficaz.
Lo ideal es crear automoviles veloces y que permitan el confort de la persona y que tenga la potencia de los mejores autos de los años 60′s, pero con la salvedad de ser ambientalmente aceptables.